DIARIO DE IBIZA | P. M. Daniel Sánchez, piragüista del Club Nàutic Sant Antoni (CNSA), está listo para remar mañana los casi 50 kilómetros de distancia que hay entre Sant Antoni e Ibiza, reto para el que se lleva preparando hace ya unas semanas y con el que pretende fomentar la práctica del piragüismo y «llamar la atención de un patrocinador privado», recordó ayer. El asturiano quiere completar la travesía en «unas cinco horas», aunque todo dependerá de las condiciones meteorológicas.
El palista y su equipo técnico, dirigido por Eduardo Prendes, responsable de la sección de piragüismo del CNSA, consultan desde hace varios días las previsiones meteorológicas, y para mañana «no debería haber problemas», aunque su peor enemigo será el viento, que el día del reto se espera que sople en dirección de Noroeste y cambiando hacia Poniente. De mantenerse así, Sánchez partiría de la sede del CN Sant Antoni a las 9 horas en dirección a Ibiza, aunque la idea inicial era haber realizado el recorrido a la inversa. Sin embargo, se verían beneficiados porque podrían ahorrar tiempo.
Reconoció que el reto «va a ser muy duro», aunque no teme el esfuerzo físico sino que sepa aguantar «psicológicamente». No será la primera vez que afronte una distancia similar, ya que el año pasado realizó entrenamientos con trazados de medio centenar de kilómetros cuando estuvo entrenándose con David Möcke, el mejor del mundo en la modalidad de surfski, durante un mes en Sudáfrica. «Todo depende de la cabeza, porque si estás bien mentalmente tu cuerpo te responde. Si empiezas a dudar, te hundes», dice Daniel Sánchez.
Asegura que cuando rema largas distancias piensa «en cosas relacionadas con la piragua» y especialmente «mensajes positivos».
Junto a Daniel Sánchez también remarán sus compañeros de club Toni Roig (sénior) y Jordi Costa (júnior), en K-1. Está pendiente de saber si lo harán en una embarcación K-2 el veterano José Luis González y el sénior José Antonio Ferrer.